Cómo planchar una camisa y no fracasar en el intento

¿Cómo planchar una camisa y no fracasar en el intento?

Es considerada como una habilidad de supervivencia básica en pleno siglo XXI. Después de hablar de las bondades que nos puede brindar tener una camisa en el clóset, debemos de hablar sobre cómo mantenerla en buen estado, limpia y planchada siempre. Esto nos ahorrará varios minutos tediosos de trabajo y el resultado será siempre el indicado.

 

¿Cómo planchar una camisa y no fracasar en el intento?


 

Es considerada como una habilidad de supervivencia básica en pleno siglo XXI. Después de hablar de las bondades que nos puede brindar tener una camisa en el clóset, debemos de hablar sobre cómo mantenerla en buen estado, limpia y planchada siempre. Esto nos ahorrará varios minutos tediosos de trabajo y el resultado será siempre el indicado.

Una camisa se ve doblemente mejor cuando está bien planchada y limpia. Aquí te tenemos algunos pasos que te recomendamos que sigas, para que esté así cada vez que la usas.

  • Prende la plancha con agua para que pueda hacer vapor y ajústala a la temperatura que indica la etiqueta de tu camisa (más caliente para algodón o lino, más templado para tejidos acrílicos).

  • Plancha los puños y los cuellos de la camisa. Son las partes más rígidas, y por tanto, las que menos se arrugarán después cuando planchemos el resto de la camisa. Para planchar sin arrugas es importante extender correctamente la tela encima de la tabla de planchar, y planchar por los dos lados de los puños.

  • Plancha la parte de la espalda. Posiciona la camisa abierta encima de la tabla, dejándola colgar por los bordes de la plancha, con el cuello en la punta de la misma

  • Finalmente, plancha las mangas, y para que no queden rayas en estas, ten cuidado de planchar solo la parte central, no las orillas.

Con estos sencillos pasos estarás lista para cualquier ocasión y te verás perfecta para afrontar cualquier situación del día a día. ¡Haz la prueba!